La Opera “San Francisco de Asís” de Olivier Messiaen en el Madrid Arena.
Representación del 11 de Julio de 2011.
Como un justificado acontecimiento, el Teatro Real presentó, con amplio despliegue publicitario, la apuesta más arriesgada y la única acertada hasta el momento del por otra parte, controvertido director artístico del Teatro, el belga Gerard Mortier (cuyos nefastos, provocadores, y fatuos criterios artístico-musicales padecemos desde esta temporada), esto es, una notable producción de la maravillosa obra maestra del gran compositor francés Olivier Messiaen, la magna Opera de tema religioso,“San Francisco de Asís”.
Esta extraordinaria Opera, inspirada en episodios de la vida del santo, de más de 6 horas de duración (descansos incluidos) se ponía en escena en Madrid por vez primera desde su estreno parisino en 1983, con una impactante escenografía de los hemanos Kabakov (una gigantesca cúpula de acero y cristal de 22 toneladas de peso, cuya iluminación cambiaba según las escenas y la temática de la acción, bajo la cual se situaron coro y orquesta) lo que , en teoría, (pero no en la práctica, la Opera hubiera debido ofrecerse con una escenografía más reducida en el propio Teatro Real) justificaba la ubicación del espectáculo operístico en el Madrid Arena (de enorme aforo y pésima acústica, pese a que se trató con sofisticados equipos de sonido de aminorar los ruidos y reverberaciones indeseadas) y no en el histórico coliseo operístico de la Plaza de Oriente. Unos gigantescos efectivos musicales, dos coros y una orquesta de alrededor de 140 músicos (la SWD de Baden-Baden-Freiburg) con una variadísima plantilla de percusiones, más los cantantes solistas, formaban el numeroso plantel bajo la dirección del experto y profundo conocedor de la partitura, el director francés Sylvain Cambreling.
La versión musical fue de altísimo nivel tanto en lo vocal (maravillosa la soprano Camilla Tilling como Angel, y Alejandro Marco-Burmehster en el papel protagonista, San Francisco, y muy bien los hermanos “franciscanos“ Von Halem, el leproso, König) como en lo instrumental y la puesta en escena , sobria, respetuosa y creativa (inolvidable la escena del Leproso, personaje al que va unido un mimo enteramente vestido de negro literalmente enrollado en una tela negra que simboliza la lacerante enfermedad y que, por Amor, San Francisco asume como propia, curando al Leproso), lo que no está nada mal para estos tiempos de excesos, fealdad, provocaciones gratuitas, excentricidades y groserías.
Sin embargo, no quiero, pese a mi condición de músico y crítico, centrarme únicamente en la faceta estrictamente musical, sino en el impacto emocional y espiritual de esta gran página operística, de un misticismo inigualable y en la que se pudo constatar el triunfo de lo paradójico: pese a la grandiosidad y lo costoso de los medios musicales y materiales, la obra no se impuso por su aparatosidad, sino por sus innegables sencillez y espiritualidad, tanto en el texto como en la Música.
El numeroso público que no abandonó el recinto (para vergüenza de todos, hubo algunos espectadores que abandonaron la sala con grandes aspavientos, tras el segundo acto, una vez que hubieron devorado y digerido el canapé del primer entreacto, molestando a los artistas y a los que escuchábamos respetuosamente) vivió intensamente no solo una función de Opera, sino una experiencia de gran espiritualidad de la mano de la maravillosa música de Messiaen
(modernísima, de enorme riqueza tímbrica, pero inteligible y emocionante) y también gracias a su sólido libreto, lleno de sabiduría y amor cristiano, escrito por el propio compositor francés.
La obra dividida en tres actos y numerosas escenas relata episodios ciertos y ficticios, pero de gran verosimilitud, sobre la vida humilde, sencilla, auténtica, de San Francisco y de los hermanos franciscanos. Asimismo, lo sobrenatural está presente, con la sobrecogedora presencia del Angel y especialmente, al comienzo del tercer Acto , la de Dios Nuestro Señor, a través del imponente coro y la orquesta, que se manifiesta en toda su majestuosidad, logrando unos momentos de inolvidable y sincera emoción.
Y se hizo el milagro, tanto para creyentes como, según yo mismo pude constatar, para los no creyentes: la representación nos transfiguró y la gran y moderna Opera , la Música y el Teatro hermanados en la forma musical reina, nos acercó a lo mejor de nosotros mismos, un poco más cerca de nuestro Creador, de la mano del santo de la humildad, la pobreza y la caridad, San Francisco. ¿No se trata, en verdad, del triunfo de una paradoja?
Luis Agius, 4 de Septiembre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
EL VERDADERO MAS ALLA
EL VERDADERO MAS ALLA
Desde los tiempos más remotos, el ser humano se ha planteado la capital cuestión de la existencia de un “más allá” como prolongación de la vida terrena, una vez llegado el momento, inapelable e inexorable, de cruzar el umbral que separa la vida de la muerte.No es momento ni lugar de resumir o compendiar la Historia de la Filosofía, de la Religión, o de las Ideas y de los Anhelos, pero quizá sí de reflexionar en voz alta y poner sobre la mesa de debate las abruptas e insostenibles contradicciones en las que cae la sociedad actual que, hambrienta de respuestas y consuelos, pero, sobre todo, de soluciones inmediatas a su podedrumbre espiritual, huye del hecho místico y religioso para refugiarse en el dudoso y un tanto tenebroso “mundo de los espíritus”, “mediums” y nigromantes.
¿Se trata de volver a la más tópico del siglo XIX, a los tiempos de los espiritistas de salón, a los tiempos del timo y el escándalo, a Madame Blavatsky, Alastair Crowley y los teósofos?¿Hay que “resucitar” a los “mediums” de pacotilla que se paseaban por media Europa y América y por cuya boca muda hablaban los “espíritus desencarnados“? La respuesta tristemente, resulta obvia.Parece que hay que sustituir anestésicos periclitados contra el sufrimiento ,el dolor, la muerte y lo que es peor, la incertidumbre, que no es bien soportada por la falible condición humana.
Hombres bienintencionados han de formularse algunas cuestiones, entre éllas, la fundamental: ¿por qué una sociedad en decadencia moral y espiritual y en su esencia, materialista, mecanicista y economicista al borde de un cierto colapso, pero que se resiste a desmoronarse y que sigue rechazando y huyendo de la figura de un Ser Superior y Creador, admite por el contrario ,como único vestigio de lo sobrenatural el “contacto” con los “espíritus” (ni siquiera se les reconoce la condición de “almas”) de los seres humanos fallecidos?
Semejante reflexión, tediosa para algunos, es sin embargo crucial en nuestra concepción de lo más importante, que es la Vida y no la Muerte, y viene a colación a partir del fragor mediático ( pese a que desde hace tiempo hay algún engendro televisivo en el que aparece una medium en contacto, realizando “lecturas”¿?) que ha provocado la última película del justamente renombrado actor y director norteamericano, Clint Eastwood (autor de una película tan conmovedora como “Los Puentes de Madison”), film titulado “Más Allá de la Vida”.La película, pese a su buena factura, defrauda y naufraga, porque, entre otras cosas, hay un gran ausente, al que se omite de forma clamorosa: Dios.
La teología católica es clara y terminante respecto al más allá y su doctrina es bien conocida.Respecto de los seres humanos que traspasan los límites de esta vida, el dogma nos habla claramente de la división del Hombre como criatura creada por Dios, en “Cuerpo” y “Alma” frente a las concepciones de los espiritistas, que hablan de una triple división (cuerpo, espíritu y alma) o de otros, que hablan de “cuerpos astrales”…
La “moda” que aquí pretende imponerse , a raíz del film citado,de “contacte usted con su familiar fallecido a través de un medium posmoderno,fiable y políticamente correcto” es un auténtico disparate, una aberración intelectual y una pantomima.
Disparate, porque si bien cada cual es libre de creer en lo que quiera, tales “espíritus” ,que pueden “existir” en la imaginación, en el anhelo o en el deseo subjetivos, no “son” entidades reales objetivables, o categorías intelectuales sujetas a razonamiento, como sí lo es el alma humana,en su concepción cristiana, preciado y precioso reducto del hálito divino.
Aberración intelectual, pues si la firme creencia en el más allá ha de basarse en “experiencias post mortem” con un rápido retorno a la vida física y en el contacto y en la “comunicación” de determinados mensajes (por lo demás, banales, llenos de lugares comunes,o muy vagos, y en la inmensa mayoría de los casos, confusos), la razón humana se ha oscurecido completamente (¿acaso no sería más “razonable” creer en un Ser Superior, Creador Omnisciente, Sabio, Bueno y Justo, defensor de la Verdad y la Vida, la Belleza y el Amor?).
Pantomima, por último, porque se hace triste, sensiblero, ramplón y vergonzoso espectáculo mediático de esa supuesta “comunicación” con seres fallecidos.
Es de lamentar profundamente que en la película de Eastwood se formule la velada acusación consistente en que “no interesa al lobby religioso” (sic) que se conozcan las experiencias cercanas a la muerte y la existencia de posible comunicación con los seres humanos fallecidos, en definitiva, la existencia “real“ de un “más allá“.En lo que toca a la religión y en particular al Cristianismo, que hay vida tras la muerte lo dijo, hace 2000 años, Jesús de Nazaret, para millones de hombres y mujeres de este planeta, Dios y Hombre Verdadero y la Iglesia católica y las confesiones protestantes lo reafirman y confirman cada día.Salvo error u omisión, la Iglesia Católica jamás ha negado lo sobrenatural bien entendido, es decir ,lo que permítaseme la expresión sería el “verdadero más allá”: el del reencuentro gozoso, jubiloso con nuestros seres queridos en la Presencia y el Amor infinito de Dios Nuestro Señor, en la inmensa alegría de la realización de nuestros más nobles ideales y anhelos, queridos para nosotros por el Creador.
Basta, pues , de dislates, engaños y pantomimas.Hagamos lo que siempre el ser humano ha hecho con los muertos: honrarlos, respetarlos y recordarlos.Del resto, se encargan, sin duda alguna, las Mejores Manos.
Luis Agius
1 de Febrero de 2011
Desde los tiempos más remotos, el ser humano se ha planteado la capital cuestión de la existencia de un “más allá” como prolongación de la vida terrena, una vez llegado el momento, inapelable e inexorable, de cruzar el umbral que separa la vida de la muerte.No es momento ni lugar de resumir o compendiar la Historia de la Filosofía, de la Religión, o de las Ideas y de los Anhelos, pero quizá sí de reflexionar en voz alta y poner sobre la mesa de debate las abruptas e insostenibles contradicciones en las que cae la sociedad actual que, hambrienta de respuestas y consuelos, pero, sobre todo, de soluciones inmediatas a su podedrumbre espiritual, huye del hecho místico y religioso para refugiarse en el dudoso y un tanto tenebroso “mundo de los espíritus”, “mediums” y nigromantes.
¿Se trata de volver a la más tópico del siglo XIX, a los tiempos de los espiritistas de salón, a los tiempos del timo y el escándalo, a Madame Blavatsky, Alastair Crowley y los teósofos?¿Hay que “resucitar” a los “mediums” de pacotilla que se paseaban por media Europa y América y por cuya boca muda hablaban los “espíritus desencarnados“? La respuesta tristemente, resulta obvia.Parece que hay que sustituir anestésicos periclitados contra el sufrimiento ,el dolor, la muerte y lo que es peor, la incertidumbre, que no es bien soportada por la falible condición humana.
Hombres bienintencionados han de formularse algunas cuestiones, entre éllas, la fundamental: ¿por qué una sociedad en decadencia moral y espiritual y en su esencia, materialista, mecanicista y economicista al borde de un cierto colapso, pero que se resiste a desmoronarse y que sigue rechazando y huyendo de la figura de un Ser Superior y Creador, admite por el contrario ,como único vestigio de lo sobrenatural el “contacto” con los “espíritus” (ni siquiera se les reconoce la condición de “almas”) de los seres humanos fallecidos?
Semejante reflexión, tediosa para algunos, es sin embargo crucial en nuestra concepción de lo más importante, que es la Vida y no la Muerte, y viene a colación a partir del fragor mediático ( pese a que desde hace tiempo hay algún engendro televisivo en el que aparece una medium en contacto, realizando “lecturas”¿?) que ha provocado la última película del justamente renombrado actor y director norteamericano, Clint Eastwood (autor de una película tan conmovedora como “Los Puentes de Madison”), film titulado “Más Allá de la Vida”.La película, pese a su buena factura, defrauda y naufraga, porque, entre otras cosas, hay un gran ausente, al que se omite de forma clamorosa: Dios.
La teología católica es clara y terminante respecto al más allá y su doctrina es bien conocida.Respecto de los seres humanos que traspasan los límites de esta vida, el dogma nos habla claramente de la división del Hombre como criatura creada por Dios, en “Cuerpo” y “Alma” frente a las concepciones de los espiritistas, que hablan de una triple división (cuerpo, espíritu y alma) o de otros, que hablan de “cuerpos astrales”…
La “moda” que aquí pretende imponerse , a raíz del film citado,de “contacte usted con su familiar fallecido a través de un medium posmoderno,fiable y políticamente correcto” es un auténtico disparate, una aberración intelectual y una pantomima.
Disparate, porque si bien cada cual es libre de creer en lo que quiera, tales “espíritus” ,que pueden “existir” en la imaginación, en el anhelo o en el deseo subjetivos, no “son” entidades reales objetivables, o categorías intelectuales sujetas a razonamiento, como sí lo es el alma humana,en su concepción cristiana, preciado y precioso reducto del hálito divino.
Aberración intelectual, pues si la firme creencia en el más allá ha de basarse en “experiencias post mortem” con un rápido retorno a la vida física y en el contacto y en la “comunicación” de determinados mensajes (por lo demás, banales, llenos de lugares comunes,o muy vagos, y en la inmensa mayoría de los casos, confusos), la razón humana se ha oscurecido completamente (¿acaso no sería más “razonable” creer en un Ser Superior, Creador Omnisciente, Sabio, Bueno y Justo, defensor de la Verdad y la Vida, la Belleza y el Amor?).
Pantomima, por último, porque se hace triste, sensiblero, ramplón y vergonzoso espectáculo mediático de esa supuesta “comunicación” con seres fallecidos.
Es de lamentar profundamente que en la película de Eastwood se formule la velada acusación consistente en que “no interesa al lobby religioso” (sic) que se conozcan las experiencias cercanas a la muerte y la existencia de posible comunicación con los seres humanos fallecidos, en definitiva, la existencia “real“ de un “más allá“.En lo que toca a la religión y en particular al Cristianismo, que hay vida tras la muerte lo dijo, hace 2000 años, Jesús de Nazaret, para millones de hombres y mujeres de este planeta, Dios y Hombre Verdadero y la Iglesia católica y las confesiones protestantes lo reafirman y confirman cada día.Salvo error u omisión, la Iglesia Católica jamás ha negado lo sobrenatural bien entendido, es decir ,lo que permítaseme la expresión sería el “verdadero más allá”: el del reencuentro gozoso, jubiloso con nuestros seres queridos en la Presencia y el Amor infinito de Dios Nuestro Señor, en la inmensa alegría de la realización de nuestros más nobles ideales y anhelos, queridos para nosotros por el Creador.
Basta, pues , de dislates, engaños y pantomimas.Hagamos lo que siempre el ser humano ha hecho con los muertos: honrarlos, respetarlos y recordarlos.Del resto, se encargan, sin duda alguna, las Mejores Manos.
Luis Agius
1 de Febrero de 2011
miércoles, 25 de agosto de 2010
El drama del humanismo ateo
Retomo este blog animado por un amigo. Acabo de terminar un ya clásico ensayo: "El drama del humanismo ateo" de Henri de Lubac, publicado por primera vez en 1944, editado por Ed. Encuentro en 2008, con prólogo de Valentí Puig. Me ha costado: es denso y prolijo, pero muy sugerente. Analiza el autor el pensamiento de Nietzche, Auguste Comte y otros autores, y en el tramo final, Dostoievski, concentrando su atención en "Los hermanos Karamazov". La síntesis del libro es esta: "no es verdad que el hombre no puede organizar la tierra sin Dios. Lo cierto es que, sin Dios no puede, a fin de cuentas, más que organizarla contra el hombre". Y este es, a juicio del autor, el resumen de muchos de los errores del siglo XX: el intento de organizar la vida social, política, económica, cultural sin Dios, prescindiendo deliberadamente de Dios, al que se veía como un obstáculo para la plena realización del hombre, para que el hombre alcanzara su libertad y su plenitud, ha devenido en la más cruel organización contra el hombre de toda la historia: el siglo con más guerras, más atropellos de la libertad del hombre, más muertos por la violencia del hombre... Cita las famosas palabras de Dostoievski: "si no existe Dios, ¡ay del hombre!". Lúcido ensayo para lectores que no temen los ensayos que requieren estudio.
jueves, 12 de febrero de 2009
“Según Gallup, apoyar el aborto, lo más impopular que ha hecho Obama"
www.gallup.com/ comentario en www.aceprensa.com/miércoles 4 de febrero de 2009
Gallup ha realizado entre los días 30 de enero y 1 de febrero una encuesta telefónica a una muestra de más de mil ciudadanos norteamericanos acerca de las siete principales decisiones tomadas por el presidente Barack Obama en los diez primeros días de su mandato. Tres de cada cuatro consultados (76%) aprueban el nombramiento de enviados especiales a Afganistán, Pakistán y Oriente Próximo, así como el establecimiento de criterios éticos más rigurosos para el personal que trabaja en la Administración. En proporción casi igual (74%), los estadounidenses alaban los límites impuestos a las técnicas de interrogatorio a prisioneros y la orden para que los automóviles contaminen menos. Dos de cada tres encuestados están a favor de la ley que facilita las demandas por discriminación laboral.
En cambio, el levantamiento del veto a la financiación federal para organizaciones que promueven el aborto en el extranjero (ver Aceprensa, 27-01-2009) sólo obtiene el apoyo del 35% de los encuestados. Es la medida más impopular de las siete, con un 58% de opiniones contrarias. La otra que tampoco recibe aprobación mayoritaria (44% a favor y 50% en contra) es la orden de cerrar la prisión de Guantánamo en el plazo de un año.
Como cabía suponer, las decisiones de Obama cuentan con más respaldo de los electores demócratas, que aprueban mayoritariamente todas. Pero la mayoría de los republicanos se muestran a favor de cuatro de las siete medidas, y quienes no se identifican con ninguno de los dos partidos solo dan menos del 50% de apoyo a la de Guantánamo y la del aborto. Esta última es aprobada por el 59% de los demócratas, el 8% de los republicanos y el 33% de los independientes.
Se puede ver más detalles en la web de Gallup:
http://www.gallup.com/poll/114091/Americans-Approve-Obama-Actions-Date.aspx
Gallup ha realizado entre los días 30 de enero y 1 de febrero una encuesta telefónica a una muestra de más de mil ciudadanos norteamericanos acerca de las siete principales decisiones tomadas por el presidente Barack Obama en los diez primeros días de su mandato. Tres de cada cuatro consultados (76%) aprueban el nombramiento de enviados especiales a Afganistán, Pakistán y Oriente Próximo, así como el establecimiento de criterios éticos más rigurosos para el personal que trabaja en la Administración. En proporción casi igual (74%), los estadounidenses alaban los límites impuestos a las técnicas de interrogatorio a prisioneros y la orden para que los automóviles contaminen menos. Dos de cada tres encuestados están a favor de la ley que facilita las demandas por discriminación laboral.
En cambio, el levantamiento del veto a la financiación federal para organizaciones que promueven el aborto en el extranjero (ver Aceprensa, 27-01-2009) sólo obtiene el apoyo del 35% de los encuestados. Es la medida más impopular de las siete, con un 58% de opiniones contrarias. La otra que tampoco recibe aprobación mayoritaria (44% a favor y 50% en contra) es la orden de cerrar la prisión de Guantánamo en el plazo de un año.
Como cabía suponer, las decisiones de Obama cuentan con más respaldo de los electores demócratas, que aprueban mayoritariamente todas. Pero la mayoría de los republicanos se muestran a favor de cuatro de las siete medidas, y quienes no se identifican con ninguno de los dos partidos solo dan menos del 50% de apoyo a la de Guantánamo y la del aborto. Esta última es aprobada por el 59% de los demócratas, el 8% de los republicanos y el 33% de los independientes.
Se puede ver más detalles en la web de Gallup:
http://www.gallup.com/poll/114091/Americans-Approve-Obama-Actions-Date.aspx
viernes, 3 de octubre de 2008
Alexander Solthenitsyn, un alma en el exilio
Acabo de leer la biografía de Joseph Pierce sobre el Premio Nobel, "Solthenitsyn, un alma en el exilio", editada por Ciudadela. El escritor que desveló los horrores de los campos de concentración soviéticos en el "Archipiélago Gulag", aparece en su evolución desde su infancia educada por su familia en el cristianismo ortodoxo, su posterior evolución al marxismo convencido y su militancia comunista. Hasta su alejamiento de esas posturas motivado por los diez años de internamiento en un campo de trabajos forzados en Siberia. El comportamiento cruel e inhumano de los carceleros y de las autoridades soviéticas le desengañaron del comunismo. La palabra, las conversaciones y el ejemplo de los cristianos internados en esos campos le acercaron a la fe de su infancia. Estos hechos fueron reflejados magistralmente en sus novelas "El primer círculo" y "Pabellón del cáncer". Reunió material durante años para la publicación de los horrores de los campos de concentración en "El archipiélago Gulag", obra monumental recientemente republicada en tres volúmenes. Pero su primera obra que dio a la imprenta, la que le dio la fama fue "Un día en la vida de Iván Denisovich", editada en la revista Novy Mir y autorizada personalmente por Nikita Kruschev, Secretario del Partido Comunista de la URSS, con la oposición de la mayoría del Politburó soviético, que pronto alcanzó una difusión de millones de ejemplares en al Unión Soviética; fue la primera obra que se publicó, fruto de la desestalinización, en la antigua URSS sobre los horrores de los campos de concentración y produjo una conmoción en la sociedad soviética. Perseguido y aclamado, no pudo recoger el Premio Nobel que se le concedió en 1974. Fue expulsado de su país. Primero en Suiza y después en Canadá, dedicó el resto de su larga etapa en el exilio a escribir la tetralogía "La rueda roja", magna historia rusa cuyo primer tomo es "Agosto 1914", único de los cuatro volúmenes traducidos hasta ahora al castellano.
Alexander Solthenitsyn nunca dejó de decir la verdad por incómoda que pudiera resultar. Su famosa conferencia a occidente de Harvard, criticando el materialismo occidental le granjeó la enemistad de parte de la intelectualidad europea y americana. Falleció este verano del 2008. Todo esto y las persecuciones del KGB, la temible policía secreta soviética, y su entrañable trato con su familia, han sido recogidos en esta magistral biografía literaria de Joseph Pierce editada por Ed. Acantilado, que recomiendo.
Alexander Solthenitsyn nunca dejó de decir la verdad por incómoda que pudiera resultar. Su famosa conferencia a occidente de Harvard, criticando el materialismo occidental le granjeó la enemistad de parte de la intelectualidad europea y americana. Falleció este verano del 2008. Todo esto y las persecuciones del KGB, la temible policía secreta soviética, y su entrañable trato con su familia, han sido recogidos en esta magistral biografía literaria de Joseph Pierce editada por Ed. Acantilado, que recomiendo.
viernes, 20 de junio de 2008
De cómo la línea editorial del periódico El País le hace caer en la contradicción
Le hace caer en la contradicción y hacer un periodismo de mala calidad. Se puede ver en la página de hoy que adjunto a este artículo. En la misma página, se critica a la Conferencia Episcopal por no intervenir contra el periodista de la COPE Jiménez Losantos, y abajo, se critica también a la Conferencia Episcopal por intervenir, señalando unas correcciones para proteger la fe de la Iglesia en un libro de José Antonio Pagola. O sea, si la persona no piensa como yo y no me gusta, la Conferencia Episcopal debe intervenir como exigencia del ideario de la COPE y es una responsabilidad moral de la Iglesia Católica en España y de la Conferencia Episcopal en particular, poner fin a estos desmanes... Pero si el que habla o escribe piensa como yo, intervenir es un atentado a la libertad de expresión, la vuelta de la Inquisición, etc. Leánlo, que es muy divertido, si no fuera tan habitual (página 42, de El País 20 de junio de 2008).
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/obispos/renuncian/intervenir/Cope/caso/Losantos/elpepisoc/20080620elpepisoc_4/Tes
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/inquisicion/cae/Pagola/elpepisoc/20080620elpepisoc_3/Tes
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/obispos/renuncian/intervenir/Cope/caso/Losantos/elpepisoc/20080620elpepisoc_4/Tes
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/inquisicion/cae/Pagola/elpepisoc/20080620elpepisoc_3/Tes
Francisco de Goya y Lucientes, un pintor genial
Hasta mediados de julio, tiene lugar una exposición por la que el Museo del Prado se une a las conmemoraciones del segundo centenario de la Guerra de Independencia; bajo el título "Desastres de la guerra", se recoge una amplia muestra de la obra de este pintor prolífico, precursor de otros estilos, que se adelantó a su tiempo, vitalista, uno de los grandes pintores de la historia, Francisco de Goya y Lucientes. Recomiendo la exposición y, como introducción, la síntesis de su vida y obra escrita por J.A. Gaya Nuño en al Gran Enciclopedia Rialp (GER), publicada en formato digital por Ardanuy S.A. en CanalSocial en esta dirección web:
http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=1421&cat=biografiasuelta
http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=1421&cat=biografiasuelta
Suscribirse a:
Entradas (Atom)